
La relación que se establece entre los hermanos es muy importante para desarrollar la sociabilidad de los niños. Gracias a esta interacción se aumenta la simpatía y disminuye el egoísmo ya que los niños aprenden a compartir alegrías y desdichas; desarrollan la empatía, es decir, se ponen en el lugar del otro teniendo en cuenta diferentes opiniones y no sólo la suya; comparten sus juguetes; etc.
Pero esta relación nunca es perfecta ya que se van a dar múltiples peleas. Cuando éstas aparecen los padres tenemos que actuar con calma aunque a veces parezca imposible. Tendremos que acudir y hablarles con un tono firme sin utilizar nunca gritos ni bofetones. Si aún así continúan peleándose, les separaremos hasta que se calmen sin dejar que se hablen ni se miren ya que así conseguiremos que hagan las paces antes.
Si se trata de peleas entre niños de más de 3 ó 4 años dejaremos, en la medida de lo posible, que sean ellos quienes intenten solucionar sus problemas. Cuando estén calmados hablaremos con ellos para saber la causa de la pelea y les guiaremos, si es necesario, a la hora de buscar una solución.
Para intentar que estas peleas no ocurran tenemos que elogiar su conducta cuando están juntos jugando tranquilamente. También les diremos que estamos contentos cuando se portan bien y que nos gustaría que continuasen así ya que hay que tener en cuenta que los niños siempre quieren hacer aquello que agrada a sus padres.
Un aspecto a evitar es ponernos siempre del lado de uno de nuestros hijos sin saber a ciencia cierta quien ha iniciado la disputa. Si nos equivocamos seremos muy injustos con el otro acentuando los celos existentes entre ellos. También elogiaremos los méritos de cada uno sin tener miedo de que el otro se sienta mal ya que tienen que aprender que cada uno tiene diferentes aptitudes y que pueden aprender el uno del otro. Nunca haremos comparaciones entre hermanos.
Ante los celos, hay que tener paciencia sin poner en duda que los hermanos se quieren a pesar de todas sus disputas. A partir de los 5 ó 6 años esta conducta irá disminuyendo y los niños verán al hermano como a su mejor amigo y aliado.