Los alumnos de primaria de la academia Progresa Parador disfrutaron de una agradable visita al acuario de Roquetas de Mar. La visita se inició con un desayuno en la cafetería del acuario, después un guia del acuario nos acompañó y explico a los chic@s del grupo cada uno de los acuarios, tipos de peces y ecosistema representado, además tuvimos la gran suerte de ver comer a los tiburones, cosa que a los niñ@s les entusiasmó. Estas son algunas fotos de la visita.
viernes, 15 de octubre de 2010
LA IMPORTANCIA DE PEDIR DISCULPAS
RESPETAR A LOS DEMÁS Y SER RESPETADO - LAS DISCULPAS
Pedir disculpas a un niño posee una gran efectividad por la enseñanza que entraña para él y por el valor educativo que comporta.
Las disculpas suelen provocar un acercamiento entre los miembros de la familia. Una vez que nos acostrumbramos a pedir disculpas, la relación de nuestra familia se hace más efectiva y se estrechan los lazos de unión. Este aprendizaje es muy necesario para los niños, porque, al tiempo que aprenden a reconocer una falta ante los demás, también aprenden a perdonar y a comprender los sentimientos de quien haya cometido la falta.
Debemos olvidar la creencia de que pedir disculpas a nuestros hijos implica que somos demasiado blandos, los niños saben cuando un adulto se ha equivocado.
Saber perdonar para ser perdonado.
Pedir disculpas a un niño posee una gran efectividad por la enseñanza que entraña para él y por el valor educativo que comporta.
Las disculpas suelen provocar un acercamiento entre los miembros de la familia. Una vez que nos acostrumbramos a pedir disculpas, la relación de nuestra familia se hace más efectiva y se estrechan los lazos de unión. Este aprendizaje es muy necesario para los niños, porque, al tiempo que aprenden a reconocer una falta ante los demás, también aprenden a perdonar y a comprender los sentimientos de quien haya cometido la falta.
Debemos olvidar la creencia de que pedir disculpas a nuestros hijos implica que somos demasiado blandos, los niños saben cuando un adulto se ha equivocado.
Saber perdonar para ser perdonado.
LOS BUENOS MODALES
EL VALOR DE LA EDUCACIÓN
Hoy en día estamos asistiendo a una relajación en las tradicionales normas de cortesía, más allá del simple hecho de recordar pedir las cosas por favor, dar las gracias o disculparse cuando sea necesario. Deben aprender a practicar el respeto hacia los demás.
Si sólo nos preocupamos por inculcar a nuestros hijos la forma exterior de la cortesía, ésta carecería de valor. Lo principal en estas expresiones de buen trato es que indiquen un deseo real de agradar a quienes nos rodean. Si inculcamos buenos modales a nuestros hijos, esta actitud mental los acompañará el resto de sus vidas y les asegurará relaciones sociales gratas dondequiera que vayan.
Hoy en día estamos asistiendo a una relajación en las tradicionales normas de cortesía, más allá del simple hecho de recordar pedir las cosas por favor, dar las gracias o disculparse cuando sea necesario. Deben aprender a practicar el respeto hacia los demás.
Si sólo nos preocupamos por inculcar a nuestros hijos la forma exterior de la cortesía, ésta carecería de valor. Lo principal en estas expresiones de buen trato es que indiquen un deseo real de agradar a quienes nos rodean. Si inculcamos buenos modales a nuestros hijos, esta actitud mental los acompañará el resto de sus vidas y les asegurará relaciones sociales gratas dondequiera que vayan.
lunes, 11 de octubre de 2010
POTENCIAR LOS HÁBITOS DE LECTURA DE LOS NIÑOS
En los últimos tiempos, desde las instancias públicas se ha desarrollado una campaña de concienciación para que los padres intenten que sus hijos lean más.
La clave fundamental, como en otras esferas de la educación de los hijos, está en la imitación. Los chicos, por lo general, toman a los padres como ejemplo de las conductas que realizan. Por eso, resulta muy importante que, como padres, enseñemos con el ejemplo a la hora de conseguir estos nuevos hábitos de lectura. Cuanto más nos vean leer, más curiosidad sentirán por los libros.
Para ayudar a nuestros hijos a crear un hábito de lectura en importante facilitarles en casa una buena cantidad de ejemplares adecuados a sus edades. Una actividad que podemos hacer en familia es acudir juntos a una biblioteca o librería para elegir los libros que más nos gusten.
Otra manera de hacer crecer el interés de los chicos por la lectura es buscar alguno del que se haya hecho una película que les haya gustado, por ejemplo, los de Harry Potter o Las crónicas de Narnia ...
Comenzar por estos libros les resultará más grato y les generaremos la curiosidad de adentrarse en la lectura de otras historias parecidas. También es posible reforzar el hábito de leer, haciendolo juntos, padres e hijos, o explicandoles le argumento de nuestros libros y la razón de por qué nos resulta grata su lectura.
La clave fundamental, como en otras esferas de la educación de los hijos, está en la imitación. Los chicos, por lo general, toman a los padres como ejemplo de las conductas que realizan. Por eso, resulta muy importante que, como padres, enseñemos con el ejemplo a la hora de conseguir estos nuevos hábitos de lectura. Cuanto más nos vean leer, más curiosidad sentirán por los libros.
Para ayudar a nuestros hijos a crear un hábito de lectura en importante facilitarles en casa una buena cantidad de ejemplares adecuados a sus edades. Una actividad que podemos hacer en familia es acudir juntos a una biblioteca o librería para elegir los libros que más nos gusten.
Otra manera de hacer crecer el interés de los chicos por la lectura es buscar alguno del que se haya hecho una película que les haya gustado, por ejemplo, los de Harry Potter o Las crónicas de Narnia ...
Comenzar por estos libros les resultará más grato y les generaremos la curiosidad de adentrarse en la lectura de otras historias parecidas. También es posible reforzar el hábito de leer, haciendolo juntos, padres e hijos, o explicandoles le argumento de nuestros libros y la razón de por qué nos resulta grata su lectura.
ENSEÑA A TU HIJO A PENSAR
Uno de los pasos más importantes a la hora de desarrollar la estrategia de reflexión de nuestros hijos es la comunicación. La forma que tenemos de hablar con ellos, así como el lenguaje que utilizamos en casa contribuirán a enseñar a los chic@s a pensar.
Para enseñar a nuestros hijos a lidiar con sus problemas debemos inculcarles ciertos valores:
Para inculcarles estos valores es beneficioso mantener conversaciones durante las comidas, hacerles preguntas, alentarlos a que nos cuenten sus cosas y cuando lo hagan, dejarlos ser el centro de atención.
Para enseñar a nuestros hijos a lidiar con sus problemas debemos inculcarles ciertos valores:
- Escuchar: Debemos insistir en que presten atención a lo que se les dice y, del mismo modo, prestar atención a lo que ellos nos cuentan.
- Perseverancia: Es importante exigir a nuestros hijos que terminen lo que han empezado y que insistan aunque les resulte difícil.
- Sociabilidad: Al llevarse bien con los demás, el chico aprende a mantener relaciones satisfactorias y ricas con personas de distintas edades y circunstancias.
- Confianza: Cuando el niño está rodeado de personas que hacen promesas y las cumplen, cuando no le transmiten información falsa ni le mienten, aprende a confiar en ellas.
- Flexibilidad: Vivir experiencias amplias y variadas con las personas de su entorno.
Para inculcarles estos valores es beneficioso mantener conversaciones durante las comidas, hacerles preguntas, alentarlos a que nos cuenten sus cosas y cuando lo hagan, dejarlos ser el centro de atención.
domingo, 10 de octubre de 2010
NIÑOS QUE MIENTEN
Los niños, en algún momento de su vida, recurren a la mentira para obtener beneficios o para eludir responsabilidades.
Las siguientes recomendaciones te serán útiles para ayudar a tu hijo a dejar de mentir.
1. Cuando descubras que tu hijo ha mentido sobre algo, habla con él. No le sermonees, sólo explícale que entiendes que se vea tentado a mentir para evitar las represalias, pero que, para mantener la confianza de los demás, es imprescindible la honestidad. Aclárale que todos nos equivocamos y que los errores pueden repararse si los afrontamos.
2. Atiende a lo que el niño quiere decir con sus mentiras. Fijarte en las circunstancias en las que miente te ayudará a comprender por qué lo hace: ¿es para obtener algo de los adultos de su entorno? ¿Es para eludir situaciones en las que teme ser castigado? ¿Lo hace para dar una imagen de sí mismo ante sus amigos?
3. No le sigas la corriente. Con un niño que miente sistemáticamente es posible que nos veamos tentados a "ignorar" algunas de sus mentiras. Esto es un error con consecuencias muy negativas. Siempre es mejor confrontarlo.
4. Nunca acuses a tu hijo de mentiroso. Parecerá que la mentira es parte de él. Si lo percibe como algo constitutivo de sí mismo, será muy difícil que crea que puede combatirlo.
5. Cuando diga la verdad, recompénsalo por su honestidad, y ayúdalo a encontrar vías para reparar el daño hecho. Explicita tu satisfacción por la valentía que muestra al afrontar sus errores. Analiza con él cuál sería el castigo más apropiado y haz que se cumpla. El valor diferencial de la honestidad debe ser claro para él.
6. No empieces a jugar a los detectives creando situaciones para coger al niño in fraganti. La humillación y la vergüenza no evitan que el niño mienta; al contrario, lo llevarán a intentar mentir mejor, lo que creará más distancia entre vosotros.
7. Si las mentiras del niño aparecen asociadas a un hecho traumático, consulta a un especialista, porque puede ser un síntoma de depresión.
8. Cuando veas que tu hijo miente para aprovecharse de los demás o para hacer daño a sus compañeros, es posible que tenga un problema de personalidad que deba ser tratado por un terapeuta.
Las siguientes recomendaciones te serán útiles para ayudar a tu hijo a dejar de mentir.
1. Cuando descubras que tu hijo ha mentido sobre algo, habla con él. No le sermonees, sólo explícale que entiendes que se vea tentado a mentir para evitar las represalias, pero que, para mantener la confianza de los demás, es imprescindible la honestidad. Aclárale que todos nos equivocamos y que los errores pueden repararse si los afrontamos.
2. Atiende a lo que el niño quiere decir con sus mentiras. Fijarte en las circunstancias en las que miente te ayudará a comprender por qué lo hace: ¿es para obtener algo de los adultos de su entorno? ¿Es para eludir situaciones en las que teme ser castigado? ¿Lo hace para dar una imagen de sí mismo ante sus amigos?
3. No le sigas la corriente. Con un niño que miente sistemáticamente es posible que nos veamos tentados a "ignorar" algunas de sus mentiras. Esto es un error con consecuencias muy negativas. Siempre es mejor confrontarlo.
4. Nunca acuses a tu hijo de mentiroso. Parecerá que la mentira es parte de él. Si lo percibe como algo constitutivo de sí mismo, será muy difícil que crea que puede combatirlo.
5. Cuando diga la verdad, recompénsalo por su honestidad, y ayúdalo a encontrar vías para reparar el daño hecho. Explicita tu satisfacción por la valentía que muestra al afrontar sus errores. Analiza con él cuál sería el castigo más apropiado y haz que se cumpla. El valor diferencial de la honestidad debe ser claro para él.
6. No empieces a jugar a los detectives creando situaciones para coger al niño in fraganti. La humillación y la vergüenza no evitan que el niño mienta; al contrario, lo llevarán a intentar mentir mejor, lo que creará más distancia entre vosotros.
7. Si las mentiras del niño aparecen asociadas a un hecho traumático, consulta a un especialista, porque puede ser un síntoma de depresión.
8. Cuando veas que tu hijo miente para aprovecharse de los demás o para hacer daño a sus compañeros, es posible que tenga un problema de personalidad que deba ser tratado por un terapeuta.
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