EL VALOR DE LA EDUCACIÓN
Hoy en día estamos asistiendo a una relajación en las tradicionales normas de cortesía, más allá del simple hecho de recordar pedir las cosas por favor, dar las gracias o disculparse cuando sea necesario. Deben aprender a practicar el respeto hacia los demás.
Si sólo nos preocupamos por inculcar a nuestros hijos la forma exterior de la cortesía, ésta carecería de valor. Lo principal en estas expresiones de buen trato es que indiquen un deseo real de agradar a quienes nos rodean. Si inculcamos buenos modales a nuestros hijos, esta actitud mental los acompañará el resto de sus vidas y les asegurará relaciones sociales gratas dondequiera que vayan.
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